Promover la actividad física y garantizar el acceso a áreas públicas deportivas de la ciudad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que al menos un 80 por ciento de la población mundial no realiza la cantidad de actividad física suficiente. La problemática se repite en los distintos niveles económicos y en prácticamente todos los países desarrollados y en crecimiento. Dicha institución presentó un plan de acción global para promover la actividad corporal, con el que aspira a reducir en un 15 por ciento el sedentarismo en adultos y adolescentes hasta 2030.

El deporte es una actividad física que permite que la persona ejercite su organismo para mantenerlo en un buen nivel físico, y le permite relajarse, distenderse, despreocuparse de la rutina, liberar tensión y divertirse. Tiene un impacto positivo en todas las etapas etáreas, pues permite ejercitarse y pasar tiempo con la familia o amistades en un ambiente saludable.

La participación regular en actividades  físicas genera diversos beneficios sociales. El deporte puede utilizarse como herramienta válida para la prevención de los conflictos y la promoción de la paz, el desarrollo individual y el colectivo.

Lograr ciudades accesibles y saludables implica disponer de espacios que favorezcan la comunicación y la relajación de modo que se garantice a la población el derecho a la actividad física segura y libre y a disfrutar de su entorno.

Los espacios para actividad física deben ser accesibles para todas las personas, incluidas las personas con discapacidad. Los programas y acciones que faciliten la práctica de actividad física en diferentes escenarios (escuelas, centros de trabajo, comunidades, instituciones, centros penales, universidades y vías peatonales) deben considerar a todas las personas sin distinción.

Metas para el Objetivo

18.1 Adecuar y monitorear las áreas y/o espacios utilizados para la activación física.

18.2 Garantizar el acceso a las áreas públicas deportivas.

Objetivos